"El mito de la belleza": Pedroche
- 2 feb 2021
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 15 mar 2021
Sí, a 1 de febrero hablo del vestido de Pedroche. Parece mentira, pero no he dejado de darle vueltas a este asunto. Será porque estoy con "El Mito de la Belleza" que no cago. ¿Qué significados tiene que se ponga esos modelos una mujer con repercusión mediática? ¿Hace bien? ¿Hace mal? ¿Hace lo que le da la gana? Debo confesar que este año me tocó la peineta el rollo del supuesto homenaje a las mascarillas, pero no me quiero anticipar.
Lo primero de todo: es innegable que todos los mensajes que recibe son misogínia. Eso de llamarla puta y tonta es de un machismo muy rancio. Al parecer una mujer joven no puede llevar vestidos cortos porque automáticamente se le desprestigia con los tópicos más burdos que todo machirulo usa contra nosotras: somos unas facilonas con bajo nivel intelectual. Obviamente, me opongo a estos mensajes sin argumentación alguna, basados en el insulto y el desprecio hacia alguien que no conocemos para nada.
Lo segundo, es evidente que ver a una mujer joven, blanca, delgada con una ropa sugerente es lo de toda la vida: las mujeres somos el cebo televisivo, las mujeres somos el ticket de la discoteca, o el gancho en Tinder, pero no cualquier mujer, no, si no el prototipo que responde al canon de belleza. Pedroche no iba a ser otra excepción. Pero, ¿ella tiene que hacer algo al respecto? ¿se debería revelar? ¿debería aparecer el año que viene con un jersey de cuello vuelto?
Esto es algo a lo que le he dado muchas vueltas: a mi personalmente me gustaría que las mujeres con poder mediático hicieran por visibilizar otros físicos, por reivindicar la diversidad, por decir "bien, hago esto pero si a cambio- yo que sé- sale Itziar Castro conmigo". Me fascinaría. Pero lo cierto es que igual Pedroche no tiene porque representar a alguien salvo a ella misma. No lo sé. En cualquier caso, que se lo plantease, ayudaría y sería un gesto de valor para todas las mujeres con cuerpos diversos.
El otro punto que me parece interesante es ver como nos confronta la sensualidad. A mi me sigue pasando, me confronta. Especialmente de cuerpos normativos (es normal si toda nuestra vida nos dicen que debemos aspirar a eso y que solo seremos si somos eso). Si lo pensamos, ni es bueno, ni malo, es lo que es. Y rechazarlo no me parece tampoco la mejor opción. ¿Por qué negar los desnudos cuando el cuerpo es algo natural? ¿Qué más da un escote? ¿Una pierna al aire? A mi personalmente lo que me cansa es que los hombres no hagan uso de esa sensualidad ni los cuerpos disidentes/no normativos sean visibilizados. Porque en realidad que Pedroche sí haga uso de esa sensualidad en el vestir no llama a nada, ni al sexo, ni a que le digan "eres hermosa" (bueno, a medias). Todo eso es algo con lo que hemos crecido producto de mucho machismo e hipersexualización de la mujer.
Cuando dijo que ese era su homenaje a las mascarillas me resultó ofensivo. Yo que estoy hasta el chumino de la mascarilla y de esta situación debo ver como una mujer, que ha gozado de vivir mejor un confinamiento, dice que nos homenajea con un mini vestido. ¡VENGA VA! Luego pensé: ¿y si hubiera sido un hombre? Si hubiera sido hombre, habría sido un humorista con la mascarilla en los genitales, como si lo viera, y nos hubiéramos muerto de risa todxs. Porque un hombre haciendo cosas está bien pero una mujer haciendo cosas, no. Es cierto que encajaríamos mejor el tema por la connotación sarcástica ante una situación molesta, la connotación sexual en una mujer ante una situación sería, disgusta más. Mucha gente la ha criticado por decir que no gana más dinero ese día. Esto es una verdad a medias: las marcas se la rifan todo el año y sus ingresos vienen de eso, aunque ese día cobre como todo el mundo. Pedroche puede vivir con sacar un vestido una vez al año. Esta es la realidad. Pero, ¿por qué nos escandalizamos? No está haciendo obras de caridad, es presentadora, vive de estas cosas. Su compañero vive, entre otros, de un programa de cocina que es pura ficción y nadie lo critica tanto.
La conclusión a la que ha llegado es que si le quitamos importancia no hay tema. Pedroche puede hacer lo que quiera y hasta llego a pensar que está bien que una vez al año nos cuestiones los significados de dicho momento. Al menos, reflexionamos. Sigo repudiando el machismo contra ella, sigo echando en falta mujeres de otros tamaños y edades con ropas ligeras (u hombres). Desconozco si Pedroche hace activismo de todos los cuerpos, pero creo que no. Una forma de que alguien con un físico normativo ayude es hacer activismo por redes, promocionar trabajos diferentes e involucrarse en otras estéticas. Quizás así, al menos yo, entendería que el problema no es ser sensual, sino promover un ideal inalcanzable para el común de nosotras. Pero bueno Pedroche, ponte lo que te salga de la peineta. Yo que sé.





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